Perdón por andar un poco perdido. Quería publicar esta semana el cuarto episodio de Dumas & Rigel para dar un empujón al ritmo de la serie y también una nueva entrega del tutorial de escritura, pero ahora que en mi trabajo he vuelto al horario partido tengo menos tiempo libre
Mientras retomo el pulso a Astralis, quería comentar aquí mis impresiones del nuevo film de Hayao Miyazaki, Ponyo sobre el acantilado del mar, que ayer pudimos disfrutar unos cuantos en el Festival Internacional de Cine Fantástico de Sitges, que por cierto, fue la primera vez que iba después de muchos años de espera.
Miyazaki, para no dar muchos rodeos, vuelve a cumplir con creces. Casi debemos agradecer a su hijo Goro el estropicio que causó con Cuentos de Terramar, obligando así a su padre a salir del retiro que él mismo se impuso tras terminar El castillo ambulante de Howl y hacer esta nueva película.
No quiero desvelaros nada indebido de Ponyo, ya que confío en que llegue a España, pero sí me gustaría daros algunas claves para que esperéis esta película con ilusión. En primer lugar que estamos sin duda ante la película más infantil de la filmografía de Miyazaki… ¡y nos encanta! Es sin duda el film más parecido a Totoro desde éste, con permiso de El viaje de Chihiro. El personaje de Ponyo, adorable durante toda la película, recuerda mucho a Mai, pero con más ingenuidad y menos rebeldía irracional. La relación con Sasuke es una oda a la amistad, hasta el punto que logra transmirte unas sensaciones que te hacen… feliz.
Al contrario que en sus últimas películas, Miyazaki ha renegado del CGI y tenemos una película 100% 2D tradicional, quizá con un acabado menos pulido, pero igualmente magistral. Los fondos no persiguen ser tan realistas y recuerdan un poco a los vistos en Lilo & Stitch, de Disney. De hecho, la relación entre Ponyo y Sasuke, al igual que la de los personajes de la obra de Disney mencionada, no es sino una revisita a la historia de E.T. y Elliot, y teniendo en cuenta que esta vez hablamos de una princesa pez y un joven, casi se siente como una lección a Disney de cómo debió ser La Sirenita.
Como no, Joe Hisaishi se encarga de la banda sonora, impecable durante todo el metraje y casi que diría que con continuos homenajes a toda la filmograría de Miyazaki, incluso hay un momento en que uno de los personajes canta a Sasuke una frase del tema de Totoro. Impagable.
¿Es esto entonces una despedida? Esperemos que no.
¡Fuerza y honor!







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on October 21 2008
[...] película que la resumiré como “genial” y si alguien quiere una crítica que se pase por aquí (sabréis más de ese link dentro de [...]